Viajero que sueñas,
cruzando fronteras,
con países nevados,
llenos de quimeras,
no te detengas
en esta vida mía.
Sigue tu viaje.
Lleva tu mochila.
No puedo soñarte.
No puedo seguirte.
Aunque en realidad fuera
prendida en tus ojos,
en tus besos nuevos,
en tus pasos viejos,
en tus suaves manos.
En la figura fiera,
recortada sombra.
entre cielo y tierra.